01/09/2017 | Locales y regionales

Citrusvil, una historia de éxito

Top Info realizó una extensa y completa entrevista a Pablo Lucci, uno de los dueños de la principal industrializadora de limón de Argentina y del mundo.

Una materia pendiente de nuestra consultora era visitar y conocer a la empresa Citrusvil. Sabíamos no más de lo que se ve en las tablas estadísticas: una gran empresa, la principal industrializadora de limón de Argentina y del mundo y segunda exportadora de limón fresco. 

Por lo tanto quedamos más que impresionados cuando nos enfrentamos a un grupo empresario enorme con diferentes actividades no solo en Tucumán, sino en todo el noroeste argentino. El grato descubrimiento de la visita también fue que a pesar de la magnitud del emprendimiento, nos recibieron con mucha amabilidad y calidez. En especial la entrevista que nos brindo Pablo Lucci, que junto con su hermano Daniel, es el dueño de la empresa. Fue una charla amena y agradable mientras que nos comentaba que estaban al frente del principal productor mundial de jugo de limón, industrializaban un tercio del limón de Tucumán, tenían 1.500 colaboradores permanentes, 5.000 temporarios, 500 voluntarios, exportaban a más de 30 países, cultivaban más de 7.000 has de limón, para dar solamente algunos números. Además del limón el grupo Lucci incursionó en otras actividades como del azúcar, soja y ganado. Todas las actividades son apoyadas por un fuerte compromiso con la sociedad, la ecología y el medio ambiente. 

- Su empresa es familiar. Se podría decir que es la mayor empresa familiar del sector frutícola argentino. ¿Cómo surgió? ¿Cómo lo lograron? ¿Y cuáles son los desafíos, riesgos y amenazas? 


P.Lucci: La empresa Citrusvil fue creada por mi padre, Vicente Lucci. Un inmigrante italiano que vino a través de una empresa constructora. Se enamoró de Tucumán y se quedó. Fue un visionario, que muy pronto vio el buen futuro que tenía el limón. Primero adquirió plantaciones de limón, luego se sumó el empaque y en un paso posterior la industrialización. Mi padre fue una persona muy especial y querida dentro de la citricultura de Tucumán. Seguramente escuchará alguna de las muchas anécdotas que se cuentan 

- Hace muchos años ustedes firmaron un contrato con una de las grandes empresas mundiales de gaseosas, a través del cual se comprometieron entregarles la producción de aceite y jugo del limón, que es un ingrediente esencial para la elaboración de sus productos. ¿Este contrato fue fundamental para el despegue y posterior crecimiento de la empresa? 

No hay duda. Fue la piedra fundamental a partir de la cual se produjo el gran desarrollo. Firmar ese contrato fue un hecho de gran visión, pero a su vez arriesgado y que significaba un enorme desafío. Ser proveedores de una empresa mundial no es nada fácil. Las exigencias son sumamente elevadas. Tuvimos que incorporar una tecnología ultramoderna para alcanzar al rendimiento exigido. Las otras empresas han incorporado esta tecnología recién en los últimos años; mientras que nosotros lo hicimos hace 20 años. El contrato exigió un gran compromiso, disposición de realizar onerosas inversiones y cumplir con las pautas fijadas. Haberlo logrado nos llena de orgullo. 

- 20 años trabajando como principal proveedor demuestra que este “casamiento” 
funcionó. ¡Lo felicito! Los volúmenes de limón que manejan son realmente enormes. Al caminar por la planta a uno le parece estar inmerso en un mar de limones. Toda el área brilla de amarillo y está impregnada del perfume de limón. 

En los dos establecimientos industriales se muelen anualmente 300-350.000 toneladas. Esto significa que en plena campaña se muelen 2.000-2.500 toneladas por día. Se aprovecha todo el fruto. De la capa más externa se obtiene el aceite, luego se exprime el jugo y por último se aprovecha la cáscara. 

Al lado de la industria están las dos unidades de empaque con una capacidad anual de 50.000 pallets ó el equivalente diario de 550 toneladas. Esto significa que en un día 550 toneladas de limón son ubicadas en cajas de 18, 15, 10 ó 6 kg. Previamente son calibrados y seleccionados según calidad, tamaño y color. 

- Es decir en plena campaña trabajan, entre industria y empaque, 3.000 toneladas de limón por día. Con razón que hay una larga fila de camiones esperando a descargar. Significa que también tiene que tener muy bien aceitada toda la cosecha y manejo del cultivo. 

No hay duda. En primer lugar está el clima con sus cambios constantes, difíciles de predecir. Por ejemplo en el 2013 la producción cayó a menos de la mitad debido al efecto de heladas y seca. Este año el clima tampoco fue el ideal. La producción no es abundante. Se estima que se ubicará por debajo del 2016. Por lo tanto los precios pagados por los limones son atractivos. Es un producto valorado. Esto llevó a que actualmente se estén robando limones. Esto es un real problema actual. El limón robado se vende a menores valores, siendo una competencia desleal frente a las empresas que cumplen 100% con sus obligaciones impositivas. 

-¿Toda su producción está comprometida con la gran empresa de gaseosas? 


La mayor parte del aceite y del jugo. Pero también tenemos clientes independientes. Los usos del aceite de limón son acotados, dado que es un producto noble y relativamente caro. Es demandado por la industria de los cosméticos, pero no por la de productos de limpieza. Estas usan sustitutos económicos. El jugo tiene más aplicaciones; jugos, aguas saborizadas, helados y productos alimenticios en general. La cáscara a su vez es un negocio independiente. 

Por otro lado tenemos al limón fresco. Exportamos unas 40.000 toneladas anuales. Somos el segundo exportador de fresco de Argentina. En general trabajamos con los mismos clientes hace muchos años, habiéndose formado con la mayoría de los casos una muy buena relación comercial. Nuestros mercados son Europa, Rusia, Canadá y en menor grado Asia. En Canadá somos los principales proveedores australes. 

Como novedad de este año, fue que realizamos el primer envío de cítricos a Brasil. Este mercado acaba de abrirse para Argentina y tenemos el orgullo de ser los pioneros en 
este negocio. 


- Vimos que son una empresa innovadora, no solo en la parte comercial, sino también en la tecnológica. Prueba de eso es la planta de tratamiento de efluentes que pudimos visitar y que nos impresionó positivamente. 


Si siempre estamos abiertos a lo nuevo y enfrentarnos a desafíos. Uno de estos era qué hacer con los desperdicios que se producen en todo el proceso. Hoy podemos decir que logramos el objetivo, ser una empresa de residuos cero. 

Armamos la primera planta de tratamiento de efluentes de este sector. Todos los efluentes de la industria y empaque, en vez de volcarlos a cursos naturales y contaminarlos, se envía a una planta de tratamiento. En esta se obtiene biogás que es aprovechado en nuestra industria. Un tercio de nuestras necesidades de gas las cubrimos con la producción propia. Por otro lado se trata el agua, para poder aprovecharlo para el riego. Con los residuos sólidos se fertiliza. Es un proceso complejo y como no había experiencias en empresas citrícolas, tuvimos que adquirir la propia, con pruebas y errores. Por lo cual estamos especialmente orgullosos de ser actualmente una empresa de 
“efluente cero”. 

También hay un programa de gestión para los residuos sólidos que deja la producción, el empaque o industria. Esto abarca los diferentes materiales, sea cartón, plástico o madera. Un problema conocido son los envases de agroquímicos, los que reciben un triple lavado. 

- Por lo que nos comentaron su compromiso no solo se restringe a la parte ecológica, sino también abarca la parte social y el medio ambiente. 


Si se creó la Fundación Vicente Lucci por medio de la cual fomentamos el crecimiento de nuestras comunidades a través de diferentes programas. Los mismos van desde apadrinar a 45 escuelas primarias y secundarias del noroeste argentino, a capacitar a niños, jóvenes y adultos, realizar talleres y jornadas, donar material educativo, entre otros. 

Por otro lado defendemos el adecuado ambiente laboral. Somos miembros activos de la red de empresas contra el trabajo infantil. Con nuestra campaña “hacete eco” buscamos concientizar sobre el medio ambiente. 

- Estos esfuerzo le han valido varios premios 

Si, hemos recibido reconocimientos por nuestros esfuerzos. Uno de los que más nos orgullecen es el Premio a la Excelencia Agropecuaria 2015, por la planta de tratamiento de efluentes, entregada por el banco Galicia y el diario La Nación. 


- El grupo empresario también tiene otras actividades 

Nacimos con el limón. Luego nos ampliamos, pero siempre dentro de la actividad de agroalimentos. Actualmente el grupo se compone de Citrusvil (producción, industrialización y comercialización del limón), Viluco (producción e industrialización de la soja), Engordar (cría y engorde de ganado) y El Pucará (producción y comercialización de azúcar). 

Fuente: Ing. Agr. Betina Ernst – Top Info Marketing SA