13/01/2017 | Locales y regionales

Recomiendan no ingresar cítricos al país, por el riesgo del HLB

Si se traen de naciones limítrofes (Brasil, Paraguay) plantas o frutos enfermos, queda afectada la producción. El sector citrícola es el más importante en el rubro frutas. Mueve U$S 1.000 millones y emplea a 100.000 personas.

Aunque parezca inofensiva, hasta la más pequeña planta frutal u hortaliza puede ser portadora de graves enfermedades, capaces de poner en jaque a importantes sectores de la economía. En este caso particular, los cítricos argentinos, incluidos los tucumanos, están en peligro. Desde el Senasa se está trabajando en el Programa Nacional de Prevención del HLB, para evitar que esta enfermedad avance y perjudique a los cítricos del país y del NOA.

Hay viajeros que se trasladan por la Argentina o van a otros países vecinos y, por ejemplo, comentan lo siguiente: “viajé a Brasil y me traje como souvenir esta pequeña planta de limón para el patio de mi casa”; o “me sobraron estas naranjas que compré del otro lado de la frontera. ¿Cómo que no las puedo entrar?” Esos y otros comentarios similares suelen escucharse cuando los viajeros regresan y se enteran de la prohibición de ingresar al país todo tipo de vegetales adquiridos en el exterior. Seguramente ellos y muchos otros todavía no conocen la amenaza que representan enfermedades como el huanglongbing, también conocido por su sigla: HLB.

La producción de cítricos es la más importante de toda la industria frutícola nacional. Está valuada en 1.000 millones de dólares y da trabajo a más de 100.000 personas en 10 provincias diferentes. ¿Qué pasaría si una enfermedad incurable afectara a las plantas de naranjas, mandarinas, limones y pomelos, y la producción bajara fuertemente o terminara desapareciendo? No sólo se perdería la fruta para el consumo interno sino que, además, muchos de los 100.000 obreros que viven de la citricultura quedarían en la calle. Los expertos son contundentes: esa enfermedad no es una fantasía, existe. Es el HLB y está presente en países limítrofes, muy cerca, constituyendo un serio peligro para las economías regionales argentinas. Para colmo, se transmite muy fácil: a través de un pequeño insecto que vuela de una planta a la otra, propagando la bacteria sin control.

En Brasil y Paraguay la enfermedad ingresó hace algunos años y está provocando innumerables estragos en campos productivos. Como hasta el momento el HLB no tiene cura, las plantas enfermas tienen que ser erradicadas (arrancadas de la tierra) y destruidas de inmediato. Ambos países ya perdieron miles de hectáreas de plantaciones cítricas sin remedio.

Pero, ¿qué se puede hacer para evitar que ingrese el HLB en la Argentina? Como en Brasil y Paraguay la enfermedad se encuentra diseminada y puede estar afectando sin síntomas a cualquier planta cítrica, el peligro está en la puerta, invisible, silencioso. Por eso es muy importante que nadie ingrese al país frutas, plantas, flores ni restos de vegetales de ningún tipo -no sólo cítricos- porque pueden transportar al insecto transmisor del HLB, o bien otras enfermedades por ahora ausentes en diferentes regiones de la Argentina. Sin saberlo, podemos estar trayendo una planta enferma que puede contagiar a las demás y expandir el HLB por todo el país, destruyendo nuestros cítricos. Ya ocurrió en otras naciones.

Asimismo, es importante saber que por este motivo también está prohibido trasladar todo tipo de frutas, plantas o partes de plantas dentro de nuestro país, sin autorización del Senasa. Así se minimiza todavía más el riesgo de que las enfermedades se propaguen dentro de nuestro territorio.

Fuente: lagaceta.com