15/11/2016 | Locales y regionales

El Senasa monitorea las fincas y los viveros cítricos de Tucumán

Desde enero de 2010, el Senasa viene realizando el monitoreo continuo y permanente de lotes cítricos, del arbolado urbano y el relevamiento de viveros cítricos en busca del insecto vector y sintomatología sospechosa de HLB, una enfermedad mortal que ataca a los cítricos y que, hasta el momento, no tiene cura.

Parte de esta labor fue dada a conocer por Rafael Rodríguez Prados, Coordinador Temático de Protección Vegetal del Senasa Noa Sur a los que participó de la 2a Jornada Fitosanitaria de Tucumán desarrollada en Horco Molle y organizada por el Ciazt.

En nuestra provincia se está completando la ronda número 14 de monitoreo, con un sistema de cuadrículas de 1.000 hectáreas, que abarcan toda la zona citrícola como así también las zonas urbanas. Esta etapa tiene un avance de alrededor el 90%. 

En total, desde el lanzamiento del Programa Nacional en 2010, en Tucumán se han monitoreado poco más de 160.000 hectáreas. El trabajo del Estado, juntamente al sector productivo (Afinoa) permite realizar este trabajo. Cabe resaltar que, hasta el momento, no se encontró al insecto vector en las fincas cítricas, viveros y zonas urbanas monitoreadas.

La sanidad y la calidad de la producción se origina en el vivero. Por este motivo, los operadores deben utilizar y trasladar material cítrico certificado, producido y mantenido bajo cubierta plástica y malla antiinsectos. El material solo debe adquirirse en aquellos viveros inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (Inase) y en el Senasa, ya que cumplen con los estándares fitosanitarios de producción de plantas necesarios para lograr una producción de fruta sana y de calidad.

Concientización

En este sentido, desde el Senasa se realizan tareas de concientización con viveristas. También se realizan controles periódicos, lo que produjeron que en los últimos años se erradiquen 90.020 plantines cítricos por no cumplir con la Resolución N° 930/2009. Dicha normativa exige que todo el material de propagación de cítricos, incluida la planta terminada, debe producirse y mantenerse en viveros bajo cubierta, y regula la utilización de estructuras con malla antiinsectos para la producción de plantas libres de enfermedades, transmitidas y dispersadas por vectores.

Otra de las actividades para la prevención consiste en colocar “trampas pegamentosas” de manera estratégica en fincas próximas a las principales rutas de acceso a la provincia. Con estas herramientas se busca detectar la presencia de la Diaphorina citri, el insecto vector de HLB. Se colocaron 109 trampas en total, que se renuevan cada 30 días. Todas las trampas son enviadas periódicamente a los laboratorios de la Estación Experimental (Eeaoc) de Tucumán, con resultados negativos hasta la fecha.

Se llevan erradicadas aproximadamente un total de 100 plantas de “mirto”, que es el hospedero alternativo de alta preferencia del insecto vector Diaphorina Citri

Estas tareas se realizan con la colaboración de las municipalidades donde se detectan las plantas. Las localidades en donde se erradicaron fueron San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo, Concepción, Yerba Buena, en la Comuna de la Cruz, Delfín Gallo, Lastenia, Colombres, y en Catamarca capital.

“El HLB es hoy la mayor amenaza para la industria citrícola de nuestro país, ya que es una enfermedad que hasta el momento es incurable y obliga a erradicar (arrancar de raíz) la planta afectada y destruirla. Allí donde haya HLB habrá una producción arruinada y miles de familias en riesgo de perder su principal sostén económico”, dijo Rodríguez Prados.

La transmisión del HLB es a través de plantas enfermas, por la utilización de yemas infectadas o a través del insecto vector, Diaphorina citri, el cual se encuentra presente en Argentina. “Es suficiente la introducción de una sola planta enferma dentro de un lote sano para poner en riesgo la totalidad de la producción del establecimiento. Las plantas y árboles jóvenes tienen múltiples brotes al año, constituyéndose en el material de mayor riesgo de infección de HLB, por la atracción que ejercen los brotes tiernos sobre el vector”.

En la Argentina el tránsito de plantas y/o sus partes para su posterior implantación, multiplicación, propagación y/o venta, con excepción de la semilla botánica, debe estar acompañado por la correspondiente documentación.

Es importante que todos, sector productivo, estado y la sociedad en general que conozcan y cumplan con las normativas para evitar que el HLB ingrese a nuestra provincia y región, generando los daños ya conocidos en aquellas zonas productores donde se estableció la enfermedad.

Fuente: lagaceta.com