12/10/2016 | Otros cultivos

Tucumán tiene el segundo aeropuerto de carga más importante del país

Francisco Estrada, presidente de Apratuc, explicó los beneficios de las obras realizadas en la terminal aérea de la provincia.

Después de que el ministro de Transporte de la Nación Guillermo Dietrich y el gobernador Juan Manzur habiliten las reformas edilicias, Tucumán podrá decir formalmente que tiene la segunda aeroestación de carga más importante de la Argentina, después de Ezeiza. De esa manera, las aeronaves podrán transportar la mercadería tucumana y de otras jurisdicciones del país hacia distintos destinos del mundo las 24 horas del día y no sólo en horario nocturno, como venía sucediendo hasta ahora para no interferir en los servicios comerciales y sanitarios.

Las reformas en el sector de cargas del aeropuerto Benjamín Matienzo, de Tucumán, eran un reclamo que los productores de frutas frescas sostenían desde hace tiempo. Las obras facilitarán las operaciones de los aviones de carga, que transportan los productos a diversos destinos internacionales. En casi una década, la experiencia con la comercialización internacional de los arándanos se han constituído en una verdadera prueba de fuego sobre el potencial exportador local y regional. En ese período, se concretaron cerca de 400 vuelos que transportaron cargas por un total de 16,8 millones de kilos de arándanos. “En los primeros tres años, puede decirse que la experiencia fue como a pulmón. Y ahora observamos que todo se ha profesionalizado”, recuerda Martín Salas, actual presidente de Logísticas Integrales SA, una de las empresas pioneras en esta iniciativa y que actuó como agente para la región de LAN Cargo, que traslada la producción a distintos puntos del planeta.

En 2007, por caso, sólo se concretaron tres vuelos llevando 136.000 kilos de la fruta. En 2012 se observó un mayor movimiento, con 74 vuelos y poco más de tres millones de kilos transportados. Para este año, según las proyecciones oficiales, se estima que se realizarán 75 viajes, con el traslado de entre cinco millones y seis millones de kilos de arándanos. 

El impacto

Francisco Estrada, presidente de la Asociación Tucumana de Productores de Arándanos (Apratuc), explicó que con las ampliaciones que se presentarán hoy la provincia extenderá sus posibilidades de carga y de tranporte aéreo para las exportaciones de frutas frescas. “Esto también ayudará a que se incorporen al mercado nuevas empresas de transporte”, señaló.

Con la reformas en la aeroestación no habrá restricciones de horarios para cargar los aviones con los productos. Antes, esta tarea se podía hacer sólo fuera del horario de los vuelos comerciales, es decir de noche. Y esta condición generaba un aumento en los costos que debían afrontar los productores para concretar los envíos. “Las operaciones en horarios nocturnos son más caras, porque se cobran servicios especiales. Ahora se podrá cargar y transportar en aviones durante las 24 horas”, subrayó Estrada.

Por otro lado, indicó que la posibilidad de cargar frutas frescas durante el día mejora la seguridad fitosanitaria, ya que en los envíos nocturnos se acumulan los insectos que proliferan en las luminarias, que luego se filtran en los aviones. “Al operar de día se puede bajar este riesgo que es muy costoso”, recalcó el directivo de Apratuc.

Lo que se viene

Con la operatividad del aeropuerto tucumano, las compañías observan que se abren múltiples posibilidades de trasladar mercadería argentina por distintos países. En ese sentido, Salas indicó que cabe la alternativa de llevar, por ejemplo, a los Estados Unidos semillas producidas en el país que, actualmente, sólo salen por Ezeiza. “Logísticamente, puede decirse que siempre es más barato en el interior que en Buenos Aires”, señaló el empresario. Otra mercadería que puede salir del Benjamín Matienzo es la fresa que se cultiva en Neuquén. Además, los vuelos de carga pueden contribuir a la expansión comercial de la palta, las flores y hasta la frutilla tucumana.

Fuente: lagaceta.com