27/06/2016 | Locales y regionales

“Si el HLB se presenta, el costo será doloroso”

El brasileño Antonio Ayres disertó en Tucumán y dejó en claro cómo habría que trabajar en la provincia.

El HLB es una enfermedad terrible que puso en jaque a toda la citricultura brasilera con la mortandad permanente de plantas y la disminución progresiva de los rendimientos culturales de las quintas desde hace unos 12 años, cuando detectamos la enfermedad en nuestro país, dijo Antonio Juliano Ayres, gerente de Fundecitrus, organismo privado que se dedica a investigar las enfermedades de los cítricos en Brasil que es financiada por la industria, quien disertó el miércoles pasado en la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), invitado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán, con el apoyo de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) y la Asociación Fitosanitaria del Noroeste (Afinoa).

Debo destacar que esta enfermedad de alcance mundial viene causando gravísimos daños a todos los productores citrícolas donde está instalada, generando no solo daños a las plantaciones, sino una pérdida total en los rendimientos culturales, lo que originó una caída de casi un 60% en la producción total de cítricos en San Pablo desde que apareció a la fecha.

En algunos casos la gravedad de esta enfermedad es tan grande que hubo casos en que la disminución de los rendimientos fue mayor.  

En quintas de naranjas en San Pablo se dieron casos en que plantas que producían 200 kilos de fruta, después de cinco años con la enfermedad llegaron a producir sólo 50 kilos. Todo esto es importante que los citricultores tucumanos lo conozcan.

“Estar en Tucumán para hablar de HLB, enfermedad que afortunadamente para ustedes no está todavía presente, puede tratarse de algo superficial, pero viendo la preocupación existente en Argentina y en especial en esta pequeña provincia me parece más que importante comentarles sobre la gravedad de este tema”, dijo Ayres.

El más importante investigador de enfermedades de cítricos, José Francois Bové, quien falleció hace pocos días y que tuvo la oportunidad de conocer a la citricultura tucumana decía que “esta enfermedad es letal y debe ser prevenida cueste lo que cueste porque los daños que genera son más graves y cuantiosos que todo lo que se pueda hacer para prevenirla, algo que estoy totalmente de acuerdo”.

Porque digo que “cuando esta enfermedad no está presente debemos hacer todo lo posible para evitar su ingreso, porque cuando se presenta en una determinada región, la diseminación de la misma a través de su insecto vector en muy rápida y progresiva, y cualquier control que se deba hacer para disminuir su incidencia debe ser masivo con todos los productores trabajando de la misma manera”, planteó el experto.

Esto hace -planteó- que “el compromiso para luchar con una enfermedad como esta, una vez que está instalada es muy grande y depende de que todos los sectores participen para mantenerla en raya y evitar que siga avanzando”.

Es por ello más que importante que “ustedes, que todavía no la tienen presente en sus campos sean lo más estrictos posible para prevenir su ingreso, ya que si llega a aparecer los daños que puede ocasionar no lo podrán dimensionar por lo grave que son”, planteó.

El HLB es peligroso ya que los ejemplos están en muchos lados como en Florida donde la enfermedad estuvo presente en el 90% de plantas. Si comparamos al HLB con el reino animal se dice que hay 4 grandes animales poderosos, pero solo uno es el rey, el león.

En el caso de las enfermedades en cítricos, la ‘mancha negra’, la ‘leprosis’, la ‘clorosis variegada’ y la ‘cancrosis’ son graves, pero la reina de todas en el HLB y eso no se deben olvidar. Deben cuidar su región y evitar su ingreso, ya que su diseminación puede ser muy rápida por que la gran cantidad de plantaciones que existen están de manera contigua y muy próximas.

Es importante que tengan en cuenta que la prevención es la mejor manera de evitar su ingreso y para ello solo deben cumplir con lo que dicen las actuales normas.

Hoy sólo deben luchar en la prevención, pero cuando aparezca la enfermedad, el control del vector y la erradicación de las plantas enfermas será un trabajo pesado y muy caro con consecuencias para la actividad en lo económico y social.

Fuente: lagaceta.com