03/10/2014 | Principal

Tucumán: Al citricultor no le fue bien, pero no baja los brazos

Compartimos la editorial de La Gaceta Rural, donde se traza un panorama claro de la situación actual de la actividad citrícola en nuestra provincia. Problemas con la sequía, los robos, el hlb, mantienen en vilo a la industria del limón.

Seguramente cuando ya está finalizada la campaña citrícola 2014, los productores locales no deben estar del todo conformes con los resultados obtenidos en el balance de las proyecciones y comercialización.

Los efectos de las sequías y de las bajas temperaturas fueron catastróficas y los rendimientos logrados por unidad de superficie no permitirán, en situaciones comerciales normales, cubrir los costos, ni siquiera los de cosecha y procesamiento de frutas.

Este año los precios tanto de fruta fresca como los de la industria fueron buenos, por lo que muchos productores respiraron un tanto aliviados, pero en general la situación del sector no es buena.

Los efectos climáticos antes mencionados provocaron en el sector citrícola grandes inconvenientes productivos, comerciales y sociales, ya que muchos productores no podrán afrontar como se debe una nueva campaña, debido a que sus arcas se ven seriamente afectadas por la falta de producción.

Otros no pudieron honrar los compromisos asumidos con diferentes clientes, tanto de fruta fresca como de productos industrializados, porque la cantidad de fruta no fue la suficiente para cubrir esas expectativas. Y por otro lado, generaron serios problemas sociales debido a que la falta de fruta hace que los cosecheros no puedan lograr trabajar las jornadas que realmente venían haciéndolo hasta que ocurrieron los fenómenos climáticos, que afectaron muy fuerte y de diversa manera a las plantaciones citrícolas tucumanas.

La falta de fruta impactó profundamente al sector, dado que esta merma resultó muy importante. Tucumán, normalmente, exporta como fruta fresca alrededor de 270.000 toneladas y destina 1 millón a la industria, algo que esta campaña ya no sucedió.

En la provincia el Senasa, a pesar de la finalización de la campaña, sigue realizando diferentes operativos móviles, aparte de los controles en los puestos fijos de las barreras fitosanitarias existentes en procura de evitar el ingreso de fruta y/o material vegetal que no cumpla con los requisitos fitosanitarios. Con estos procedimientos se logró la interdicción y secuestro de fruta que no cumplían con lo reglamentado por las autoridades sanitarias.

Es por ello que los controles deben ser muy efectivos para prevenir y evitar el ingreso de material vegetal que pueda llegar a tener el inoculo o el insecto transmisor de la peligrosa HLB.

Es importante destacar, aun cuando la campaña finalizó, que el organismo fitosanitario sigue trabajando en diferentes ámbitos. El control permanente de los movimientos de fruta y de material vegetal es uno de los más importantes, sobre todo los realizados estos días en operativos en las cercanías de los mercados de concentración frutihortícola, donde se detectó el robo de limones con destino al mercado interno.

Además, realizaron una jornada informativa con técnicos en la materia de la Eeaoc, con los productores citrícolas, para dar a conocer todo el trabajo realizado y a realizar para evitar el ingreso de la enfermedad. Es importante insistir con que todos los estudiosos de esta enfermedad manifiestan que una de las mejores armas para evitar el ingreso del HLB es la prevención, y que para que ello no suceda no hay nada mejor que cumplir con lo que las normas.

Para que ello se pueda cumplir es indispensable que se cuente con el apoyo del sector y de las instituciones que los nuclean, como la ATC y Afinoa, y que no siga ocurriendo lo que en muchos operativos, donde se detectan frutas o materiales vegetales que ponen en riesgo a la provincia y a la región de los efectos devastadores del HLB.

Insistimos en que el HLB está presente en países limítrofes, sobre todo en Brasil con daños cuantiosos, y ya está en Misiones, cuyas plantas fueron erradicadas. También se detectó la presencia del vector no contaminado en las provincias del NOA.

Los movimientos del material vegetal y de fruta fresca “si o si” deben cumplir con todos los requisitos sanitarios y evitar de cualquier manera el ingreso a la zona productora de material que no cumpla con las exigencias fitosanitarias, ya que el peligro es latente.

Toda la normativa existente sobre los requisitos para comercializar fruta y materiales vegetales cítricos existen, sólo deben ser puestos en práctica.

Los controles en ruta deben ser más efectivos, sumando a los móviles de los agentes sanitarios sobre los camiones a los vehículos particulares. Esto acarrea mayores gastos que deben evaluarse para solventarlos, a pesar de esta menor producción citrícola.

La importancia económica que tiene la citricultura no permite que la falta de mayores recursos impida un control estricto como lo requiere esta enfermedad. Pero la toma de conciencia de la población es otra herramienta indispensable en esta lucha sin cuartel para evitar el ingreso del HLB en nuestra zona productora.