12/06/2014 | Otros cultivos

Un compuesto del tomate mejora la función de los vasos sanguíneos

Un suplemento diario hecho a base de un extracto que se encuentra en los tomates puede mejorar la función de los vasos sanguíneos en pacientes con enfermedades cardiovasculares, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.

 

Las enfermedades cardiovasculares son un tema recurrente en todo el mundo, sin embargo, estudios recientes han demostrado una importante disminución de éstas en el sur de Europa, lugar donde predomina la conocida ‘dieta mediterránea’.

Y es que la popular dieta -que consiste en un mayor consumo de frutas, verduras y aceite de oliva- reduciría la incidencia de enfermedades cardíacas, incluyendo ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, en pacientes con alto riesgo cardiovascular, e incluso en quienes ya han tenido previamente estos problemas.

Así, y según consigna el sitio web de la Universidad de Cambridge, el licopeno –componente presente en la dieta mediterránea- desempeñaría un papel crucial en la reducción de este riesgo puesto que es un potente antioxidante, diez veces más fuerte que la vitamina E.

De acuerdo al estudio que fue publicado en la revista PLoS ONE, el licopeno –que se encuentra en tomates y otras frutas- aparentemente tendría mayor efecto al ser consumido en puré, salsa de tomate o en presencia de aceite de oliva. No obstante, aún no está claro el mecanismo que reduce el riesgo cardiovascular.

A raíz de lo anterior, investigadores de la Universidad de Cambridge y de la Cambridge University Hospitals Nacional Health Service Foundation Trust, realizaron un estudio -que contó con el apoyo de Wellcome Trust, la Fundación Británica del Corazón y el National Institute of Health Research Cambridge Comprehensive Biomedical Research Centre- mediante el cual lograron demostrar un mecanismo por el cual ellos creen que el licopeno reduce el riesgo.

En relación a este mecanismo, el Dr. Joseph Cheriyan, consultor farmacólogo clínico, médico en el Hospital de Addenbrooke y Profesor Asociado en la Universidad de Cambridge señaló que “hay una gran cantidad de investigaciones que sugieren que la dieta mediterránea -que incluye el licopeno presente en el tomate y otras frutas como componente- es bueno para nuestra salud cardiovascular. Pero hasta ahora, ha sido un misterio lo que los mecanismos subyacentes podrían ser”.

Así, los investigadores llevaron a cabo un estudio en el cual 36 pacientes con enfermedades cardiovasculares y 36 voluntarios sanos recibieron Ateronon (un suplemento que contiene 7 mg de licopeno) o un tratamiento de placebo. Como era un ensayo doble ciego, ni los participantes del estudio, ni los investigadores que dispensaban las píldoras eran conscientes de qué tratamiento estaban proveyendo.

Según lo informado por la Universidad de Cambridge, pese a que los pacientes con enfermedad cardiovascular estaban tomando estatinas (medicamentos para reducir el colesterol), aún tenían una función relativamente alterada del endotelio -la capa interna de los vasos sanguíneos- en comparación con los voluntarios sanos. Esta función está determinada por la respuesta de los vasos sanguíneos en el antebrazo a una molécula de origen natural llamada acetilcolina. Y es que la función endotelial predice eventos futuros, de manera que tener un endotelio sano es un factor importante en la prevención de la evolución de la enfermedad cardíaca.

En relación a esto, los investigadores encontraron que la suplementación oral con 7 mg de licopeno mejoró y normalizó la función endotelial en los pacientes, pero no en los voluntarios sanos.

Así, quedó en evidencia que el licopeno mejora la respuesta de los vasos sanguíneos a la acetilcolina (que estimula la liberación de óxido nítrico, que es un dilatador de los vasos sanguíneos) en más de la mitad (53%) en comparación con la línea de base en aquellos que tomaron la píldora después de la corrección de los efectos del placebo. Cabe señalar que la constricción de los vasos sanguíneos es uno de los factores clave que pueden conducir a un ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, sin embargo, el suplemento no tuvo ningún efecto sobre la presión arterial, la rigidez arterial o los niveles de lípidos.

“Hemos demostrado con toda claridad que el licopeno mejora la función de los vasos sanguíneos en los pacientes con enfermedad cardiovascular”, aseveró el Dr. Cheriyan.

“[Esto] refuerza la necesidad de una dieta saludable en personas con riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Una píldora de tomate diaria no es un sustituto de otros tratamientos, pero puede proporcionar beneficios adicionales cuando se toma junto con otros medicamentos”, añadió, aclarando que, de todos modos, no pueden asegurar una disminución de las enfermedades del corazón puesto que es necesario realizar más ensayos para investigar los resultados con más cuidado.

La postura de Cheriyan fue respaldada por el profesor Jeremy Pearson, director médico asociado de la Fundación Británica del Corazón, quien señaló que “se necesitan más estudios para comprender si los efectos beneficiosos observados en este pequeño estudio se traducen en un beneficio clínico para los pacientes en riesgo”.

Fuente: portalfruticola.com