01/10/2008 | Locales y regionales

Sanchez Loria: "Fue un buen año para el limón fresco y la industria"

Con una recaudación por exportaciones entre enero y agosto un 109% superior a la de todo 2007, los citricultores argentinos ya pueden cerrar un balance satisfactorio. Es que, con ese aumento en la facturación externa por frutas frescas (un total de 590 millones de dólares en valores FOB), el sector enfrenta una de sus mejores campañas.
Del monto ingresado por exportaciones en lo que va del año se calcula que un 62% pertenece a las ventas externas del limón, el 17% a la naranja (otro producto estrella de la citricultura local), el 14% a la mandarina y el 6% al pomelo.
En 2007, en tanto, de los 318 millones de dólares exportados de cítricos frescos (según las estadísticas oficiales), casi el 50% (146 millones) provino de la venta del limón y el resto se repartió entre el resto de los cítricos.
"Este ha sido un año bueno tanto para la producción de fruta fresca como para los derivados industriales (jugos, aceite esencial y cáscara). Ante la disminución de la cosecha de nuestros competidores (Turquía y España) por problemas climáticos, entramos en un mercado muy limpio, con mucha necesidad, y logramos muy buenos precios", explicó el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria.
De acuerdo con el directivo, esta disminución de la cosecha en los países competidores tuvo dos consecuencias concretas. La primera, la menor disponibilidad de fruta fresca en todo el mundo, lo que abrió la oportunidad para los exportadores locales.
La segunda, una menor presión sobre el mercado local, que dedica una buena parte de la producción cítrica a los derivados industriales, lo que generó una consecuente suba en estos derivados. "Igualmente, no hay que perder de vista que fue algo coyuntural, relacionado con el clima. No fue un aumento de demanda estructural o que pueda repetirse necesariamente en 2009", destacó Sánchez Loria.
"Este año hubo un factor que no se dio nunca antes, que es que tuvimos el mercado muy vacío en Europa y Rusia", explicó por su parte Adolfo Storni, gerente comercial de San Miguel, una de las citrícolas más importantes del país.
En este contexto, según Storni, el gran beneficiado fue el rubro de los derivados industriales del limón, un producto en el cual la Argentina es uno de los mayores productores mundiales. "El hecho de que una parte de la producción se vuelque más al cítrico fresco (se exportó un 10%) hizo que cayera la oferta de limón para industria un 40%. Siendo la Argentina la dueña del 60% de la oferta de derivados, esto determinó una suba en los subproductos", agregó Storni.
Todo este panorama trajo como consecuencia subas impensadas, como la del kilo de aceite esencial de limón (que cuadruplicó su precio respecto del valor registrado hace tres años, pasando de 10 a 40 dólares el kilo) o el aumento del 119% del precio por kilo de limón fresco.
Claro que, a los ojos del sector citrícola, no todo es rosa, ya que 2008 no sólo trajo un año de muy buenas ventas al inicio de la campaña, sino que llegó con un problema que afectó a la industria y al campo en general: la suba de los costos de producción, que para el sector ronda el 30%.

"Subieron mucho los fertilizantes y, en segundo orden, la mano de obra, los costos energéticos y los fletes internacionales", coincidieron Sánchez de Loria y Storni. "Si hubiéramos tenido este año los precios de 2007 y estos costos, nos fundíamos. En 2009 la ecuación va a depender de tener un muy buen precio", agregó el presidente de la ATC.

Oportunidad para el NOA
Aparentemente, no sólo de los buenos precios puede depender la ecuación futura del citrus argentino. Hay buenas probabilidades de que, para la próxima campaña, se reabran las exportaciones de limón del NOA a Estados Unidos, un mercado que está cerrado desde 2001 y, tras años de gestiones, podría reabrirse en 2009.
Actualmente, al trámite de reapertura le resta la aprobación de parte del subsecretario de Agricultura de EE.UU. del nuevo sistema de exportación acordado para el NOA, llamado Proposed Rule , que luego será expuesto a la opinión de todos los actores sociales involucrados en el sector limonero estadounidense.
De acuerdo con la ATC, agregar a EE.UU. como cliente puede aumentar un 20% el nicho de las exportaciones de limones.
"Estados Unidos es un mercado muy bueno en precios y en volumen. Contar con ese mercado descomprimiría la presión sobre la UE y Rusia, que a veces están sobreofertados", opinó Storni.

por Mercedes Colombres,
LA NACION